Junio de 2009. No tendría que haber ido. Fui. El viajecito. La emoción de estar ahi y no conocerlo, aunque reconocí la indiferencia hacia usted. No me atraes ni un poquito eh. Eres un ¿lelo? (pensarlo). Maldita tecnología. Conocer su otro lado. Intentar un acercamiento. No encontrar razón hacia esa proximidad ¿sin sentido?. Chau Juan, me mataste. Ahora otro va a ejecutarme de inferior manera. Vamos a llamarle Juan II. Juan II es un sujeto extraño. Cuando digo extraño hablo de sus actos, actitudes, costumbres y de más características denominadas "extrañas" según yo. Juan II se eleva, se zambulle por los océanos en el gélido invierno (literalmente) , le encanta tener aventuras de minutos, con débiles femeninas (no voy a incluirme) , está algo trastornado. Juan II es la bazofia que me gusta, gustaba o sinceramente no entiendo. Juan II alentó nuestro vínculo ¿amoroso?. Juan II se apartó. Juan II reapareció. Juan II está haciendo algo similar. Juan II me encanta. Juan II no voy a lograr entenderte. Tampoco quiero (ni puedo) . Juan II, ya no son 500 noches como diría mi queridísimo Joaquín Sabina, ¿499 noches?
Descargarme con un maldito blog no es la opción, pero por lo menos va a entenderme más que algún psicólogo. No, no estoy loca, ni deprimida, ni soy una emocional, sensible o como quieran llamarlo. Estoy contando mis desgracias amorosas y lo mufa que soy, solo eso.
viernes 9 de abril de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada